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ACTITUD X. NUMERO 1, FEBRERO 2025

17 marzo 2025

CURIOSIDADES HIXTORICAS:
LA MOVIDA MADRILEÑA DEL EL SIGLO DE ORO

     Si Miguel de Cervantes hubiera sabido que su nombre se convertiría en sinónimo de la mejor literatura española, quizás habría pedido un adelanto de regalías en vida. Porque el genio del Quijote pasó más hambre que Sancho en una dieta forzosa y solo alcanzó la fama..cuando ya estaba criando malvas.

Amigo de Quevedo y Lope?..Bueno..depende del día

    El siglo de oro español, no solo fue una época dorada para la literatura, sino también para las puñaladas traperas de los escritores.

    Cervantes, Góngora, Quevedo y Lope de Vega compartieron escenario, pero lo de la palabra "amistad"...ya era otro cantar

Lope de Vega, prolífico y exitoso con fama de arrogante, no tragaba a Cervantes. Le llamaba "viejo, manco y envidioso", y aseguraba en sus cartas que su Quijote era una novela vulgar. Claro, Lope era el rey del teatro y Cervantes no tenía ni para pipas, así es que sus burlas tampoco es que fueran muy elegantes. Esta relación era tensa

  Cervantes, en el viaje de Parnaso.le dedicó unas líneas en las que con fina ironía, lo describe como un poeta que no deja a nadie indiferente: o lo amas o lo odias

    Quevedo por su parte, era más complicado. Tenía una relación ambigua con Cervantes. Lo respetaba pero sentía celos de el, porque este, aunque no nadaba en la abundancia, al menos poseía una casa propia, mientras Quevedo tenía que conformarse con alquilar. Lo mencionaba de forma mordaz en algunos de sus escritos. Esta era, una relación tóxica.

  Con Luis de Góngora, la relación era más distante   

Las uvas robadas y otros deslices

 De joven, Cervantes no era precisamente empollón. Se dice que le robaba las uvas a su maestro Juan López de Hoyos, con quién estudió en Madrid. Este, ya era escritor y poeta y lo llamaba "nuestro caro y amado discípulo", lo admiraba tanto que lo incluyó en una de sus publicaciones cuando apenas era un muchacho.

     Años después, Cervantes tendría problemas mucho más graves  que unas uvas robadas: batallas, prisión en Argel, deudas...un currículum más aventurero que el propio Don Quijote  

    Madrid en la época de estos escritores, era un hervidero de intrigas, apuestas, duelos y genialidades literarias. En las tabernas de la calle del Prado, en la plaza mayor, en los mentideros, estos grandes del siglo de oro, se cruzaban, se admiraban, o se despreciaban mutuamente, dejando una huella imborrable en la historia.

    Una de las más famosas era la Taberna del Toro, donde Cervantes, Lope de Vega y Quevedo solían reunirse para hablar de literatura. Allí, entre vaso y vaso de vino, Lope escribió algunas de sus mejores comedias

- La calle de los duelistas, (hoy Calle Clavel) en el S.XVII era conocida como un lugar de desafíos de duelo. Se cuenta que Quevedo y Lope de Vega, ambos con fama de pendencieros, resolvían sus diferencias aquí con la espada. Quevedo además, tenía fama de ir armado con una daga oculta en su bastón por si las palabras no eran suficientes

- La calle del codo, era un estrecho pasaje en el corazón de Madrid, dónde la irreverencia de Quevedo dejo su huella para la posteridad: se dedicaba al desahogo de sus necesidades fisiológicas mientras lanzaba comentarios despectivos a sus vecinos y dardos envenenados a sus enemigos literarios. También la utilizaba como punto de encuentro con damas de la alta sociedad, convirtiéndose en testigo mudo de las infamias y escarceos amorosos del escritor

- En la Calle de las Huertas, epicentro de la bohemia literaria, donde el vino corría como el agua, las borracheras eran comunes, y las peleas entre escritores también... Se cuenta que cervantes, tras una acalorada discursión terminó en la calle borracho y lanzando improperios mientras los transeúntes se carcajeaban de el

- En la calle del Prado, cerca del mentidero de los comerciantes, los escritores se reunían para debatir y lanzar sus mejores pullas. Quevedo dejó mudo una vez a Góngora cuando le soltó: "Tú, poeta sin gracia, escribes más con tinta que con talento". Góngora que tenía su genio, respondió con un soneto insultante, pero la frase de Quevedo se hizo legendaria

El Mentidero de los Comerciantes: el Twitter del Siglo de Oro

    En la plaza del ángel, cerca del corral de comedias, estaba el famoso Mentidero de los Comediantes, un lugar donde se difundían cotilleos sobre escritores y actores. Allí se rumoreaba quién estaba arruinado, quién tenía un amorío, o quién había escrito la obra del mes. Era el Twitter de la época, con intrigas en cada esquina.

    Cualquiera podía ser objeto de burlas, y las habladurías podían arruinar la reputación de un hombre en cuestión de horas. Un simple comentario, les conducía a una pelea a muerte o peor aún...a un mordaz soneto

- En la Calle de la Cruz, se podía escuchar cualquier tipo de rumor. Allí solían sentarse a beber y las habladurías volaban, envenenando las relaciones entre los literatos

- La Calle de la Almudena albergaba varias prostitutas que atraían a los hombres de letras. Los encuentros clandestinos eran comunes y las historias de amores furtivos, se convertían en leyendas urbanas

Quevedo y su mítica patada en el culo

    Quevedo, además de poeta, era un espadachín con fama de pendenciero. Se cuenta que una vez, al entrar en una iglesia, vió a un hombre rezando con pistolas bajo un manto. Sin pensárselo, le dió una patada en el trasero y lo redujo. Resultó ser un peligroso criminal al que nadie se atrevía a capturar. Gracias a esto, Quevedo ganó aún más fama de valiente y provocador

Quevedo versus Góngora

    Ambos poetas,  protagonizaron una de las enemistades más feroces de la literatura española. Quevedo con su estilo satírico e incisivo, odiaba la poesía de Góngora y lo llamaba "majadero" y "poeta de los necios", la rivalidad llegó a tal punto, que llegó a comprar la casa de Góngora, solo para echarlo de allí y dejarlo en la calle

 Cervantes espía

    Dicen las malas lenguas que su vida estuvo llena de viajes sospechosos, largos periodos de ausencia y conexiones con círculos de poder, asegurando que trabajo de espía, recopilando información  para la corona  española. Tanto la batalla de Lepanto como su cautiverio en Argel, han sido mencionados por ellos, como parte de este entramado de espionaje

Los escándalos amorosos de Lope de Vega

  Sus relaciones extramaritales eran su pan de cada día. Tenía una vida amorosa tan agitada con la que el mismo podría haber escrito un culebrón. Se decía que tenía mas amantes que versos, y su habilidad para seducir era tan famosa, que incluso la inquisición tuvo que mirar para otro lado

"La Movida Madrileña" en el Siglo de Oro era un hervidero de trapos sucios, y rivalidades. Un caldo de cultivo para el escándalo y la intriga.. Estos estaban tan entrelazados con la creación artística, que a veces era difícil saber que estaba más envenenado: la pluma o la lengua

  Cada rincón madrileño guardaba secretos y anécdotas, que a lo largo de los años, han alimentado la leyenda de una época dorada en la literatura española. Entre provocaciones, romances y chismes, los escritores dejaron una huella imborrable en la historia de España

Una época digna de novela.

Conoces alguna anécdota curiosa de estas épocas? Has curioseado por la historia de las calles en estas épocas? 


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10 comentarios:

  1. Desde luego ,
    si Cervantes,
    como la movida
    madrileña ,
    hubiera empezado
    a escribir en los
    80, seria de los
    pocos en comer
    de esto, hoy , los
    escritores tienen
    qje ejercer de
    reporteros , y
    quiza , el sueldo
    sea... bueno , el
    que sea .

    Asi que Lope
    era un cholabrava,
    y eso , que en .
    aquella epoca ,
    no extia el badoo,
    ni el Tinder .

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    1. Buenas Orlando!!
      Que verdad dices!! Si Cervantes hubiera empezado en los 80, habría acabado escribiendo guiones para la tele o redactando letras para los grupos de la movida.
      Si hubiera estado en estos días, tendría que estar en tik tok haciendo trends para vender libros o en Twitch haciendo directos sobre "como sobrevivir a la literatura sin morirse de hambre (otra vez)"
      Y sí, Lope de Vega fué un chota cabras, un casanova del Siglo de Oro, que no necesitó ni Badoo ni Tinder para acumular más conquistas que páginas escritas. Aunque viendo lo prolífico que era en ambas cosas, no me hubiera extrañado que tuviera Whatsapp y hubiera mandado sus sonetos en cadenas.
      Un placer conspirar de la movida de Oro contigo!!

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  2. Vaya tela. Cuando estaba en el instituto ya nos ponian en literatura los tejos que se mandaban Quevedo y Lope de Vega. Me encantaban. Menuda sorpresa. La verdad es que los tenía por intelectuales sesudos y serios. Hoy serian los reyes del twiter. O de algún programa de cotilleos en la cadena más vista.

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    1. Ayy Sus!!
      Si a mí me hubieran contado en el instituto que estos genios eran unas máquinas del salseo, me habría aprendido sus versos con muchas ganas.
      Quevedo y Lope de Vega, se tiraban las pullas con mas estilo que cualquier rapero de freestyle, y Cervantes en medio, intentando no meterse mucho en la gresca (aunque también dejó las suyas bien colocadas).
      Si vivieran hoy, serían trending topings en twitter y tendrían miles de videos en tik tok declamando sus versos afilados.
      La movida madrileña del Siglo de Oro no tenía redes sociales, pero ya se encargaban bién de que sus indirectas y puñaladas llegaran a buén puerto.
      Que te gusta un cotilleo aunque sea del pasado!!

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  3. Y no te olvides del "érase un hombre a una nariz pegado" que Quevedo le dedicó a Góngora, ese soneto extraordinario donde con una sátira mordaz Quevedo se reía de Góngora que, como bien dices, no era santo de su devoción. Góngora creo que también le dedicó alguno a Quevedo, no recuerdo ahora mismo cuál... Grandes escritores todos ellos que nos dejaron pasado y presente.
    Un abrazo. :)

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    1. Buenas merche!!.
      Ciertamente, esos dos, tenían combates literarios en los que luego...claro...con los vinos..sacaban la lengua a pasear, y con lo insulsos que eran los insultos de la época acababan con la espada...Aayyy si levantaran la cabeza en el S.XXI...
      Góngora le respondía.."culterano inculto".."buñuelo de las musas"!!. --y el otro le decía "poeta necio"!!...majadero!! ..y ya se había liao!! y ya ves, les faltaba rimarlos..Cuanto nos hemos perdido Merche!!.
      Espero que te hayas entretenido con mis superlativas letras a un papel pegado..
      Abrazo!!

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  4. Conocía la animadversión mutua que se tenían Quevedo y Góngora, pero ignoraba el resto de lo expuesto en la entrada en lo que se refiere a Cervantes y Lope de Vega. Tuvo que ser de veras hilarante. :))

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    1. Ayy Cabrónidas..cuanto nos ocultan los libros de texto!!.
      Lo que nos cuentan de estudiantes es solo la versión censurada, pero si te paseas por Madrid, con los ojos abiertos, descubres la verdadera movida del Siglo de Oro.
      Si te acercas a la casa de Lope de Vega, te encuentras con historias en "B" que harían las delicias de cualquier cotilla ilustrado.
      Ahí te cuentan como el Fenix de los ingenios, era mas bién el ave Fenix de las conquistas amorosas, como Quevedo tenía celos de todo lo que se movía (especialmente de los bienes raices de Cervantes) y como Góngora y el, se lanzaban sonetos como navajazos en verso.
      Madrid susurra estas historias en cada rincón, solo hay que saber donde poner la oreja. Así que ya sabes, si algún día te da por callejear con espíritu marujo-literario, prepárate para llevarte más de una sorpresa
      En algún lugar de la Mancha...te he dejao un saludo...

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  5. ¡Finil, muy buen recorrido y no solo por la época que retrata!

    Si el Siglo de Oro español fue una batalla de egos, tú lo has contado como si estuvieras en primera fila con una copa de vino en una mano y una daga en la otra. No es solo que el contenido sea jugoso, es que la forma en la que lo narras: ironía y sarcasmo en cada párrafo, un ritmo vertiginoso que no da respiro y esa "mala leche literaria" que hace que cada anécdota parezca aún más viva y desvergonzada de lo que ya era en su época.

    El Mentidero de los Comerciantes como el Twitter del Siglo de Oro es una genialidad. La comparación no solo es acertada, sino que convierte ese escenario en algo visual y totalmente reconocible para el lector moderno. Solo te ha faltado decir que si hubieran tenido redes sociales, Lope de Vega y Quevedo habrían acabado bloqueándose a diario y abriendo cuentas secundarias solo para insultarse más.

    Además, me encanta cómo la aparente falta de orden en el relato refuerza la sensación de caos de la época. No es un texto de historia lineal, es un recorrido por chismes, envidias, provocaciones y rencores literarios, y eso encaja perfectamente con el tono que has elegido. Se siente como una tertulia de taberna entre escritores borrachos, y sinceramente, no puedo imaginar un enfoque mejor para contar esto.

    Las metáforas visuales también le dan un extra de frescura: lo de Quevedo con la daga en el bastón, Lope con más amantes que versos, Cervantes robando uvas antes de perder la mano… Todo está contado con una agilidad brutal, con frases cortas y contundentes que te hacen pasar de una escena a otra como si estuvieras espiando sus vidas a escondidas.

    En fin, un artículo que se lee como un buen chisme contado con arte (que para eso eres gaditana). Si alguien después de esto no quiere recorrer Madrid buscando los fantasmas de estos escritores, es que no tiene sangre en las venas. O como decimos en mi pueblo, que tiene la "sangre gorda".

    ¡Muy bueno, compañera! ¡Un abrazo!

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    1. Tarkion, con comentarios así, me vas a engordar mas el ego que Lope su curriculum de amantes. No se si darte las gracias o firmarte una dedicatoria con mi bastón-daga.
      Lo cierto es que si algo nos enseño el Siglo de Oro es que el talento sin mala leche no brilla tanto y aquí había que dar lustre y repartir estocadas como si estuviéramos en el mentidero.
      Me quedo con la imagen de Lope y Quevedo abriendo cuentas falsas para insultarse, y de Góngora abriendo hilos venenosos en Twitter con rimas endecasílabas solo para dejarlos en ridículo.
      Lo que he querido es que el que lo lea no pase por la historia, sino que la viva como un cotilla del S.XVII con una jarra de vino en la mano y la lengua afilada. Ojalá nos hubieran contado todo esto en nuestras épocas estudiantiles...
      Si he conseguido que quieras recorrer Madrid tras sus huellas, ya puedo morir en paz, o al menos con un buen epitafio en verso, que es lo mínimo que merezco.. jaja
      Gracias por el comentario majestad del verbo!!

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