LA CIENCIA DE LO IMPOSIBLE:
Cuando pensamos en Chernóbil, lo primero que nos viene a la cabeza es el desastre nuclear, la ciudad fantasma de Prípyat y la exclusión humana en una zona envenenada por la radiación. Sin embargo, lo que parecía ser un páramo condenado al olvido, ha resultado ser un laboratorio de la evolución. Y dentro de ese laboratorio, una forma de vida ha encontrado en la radiación su mejor aliada: Los hongos radiótrofos.
Estos organismos fueron descubiertos en 1991, cuando los científicos notaron que algunas cepas crecían dentro del reactor destruido en condiciones de radiación extremas. En lugar de morir...prosperaban
El secreto está en la melanina, que es el pigmento que les permite absorber la radiación y transformarla en energía. (Lo que viene siendo la fotosíntesis pero con radiación en lugar de luz solar).
Este hallazgo que en su día quedó como una curiosidad científica, ha cobrado una relevancia inesperada: podría actuar de escudo biológico para los astronautas contra la radiación espacial
Uno de los mayores desafíos para la exploración humana en Marte, es la exposición a la radiación cósmica. Fuera de la atmósfera terrestre, los niveles de radiación son letales a largo plazo...y han pensado...que una solución podría ser llevarse a Marte "la resistencia del Chernóbil"
En experimentos recientes a bordo de la Estación Espacial Internacional, se comprobó que una fina capa de estos hongos, bloquea parte de la radiación. Esto significa, que en un futuro las bases marcianas podrían estar recubiertas de estos hongos para proteger a los futuros "vivientes" del entorno hostil del planeta rojo.
Además se podrían cultivar allí, alimentándose de la propia radiación del espacio y ahorrarnos la necesidad de transportarlos desde la Tierra.
Quien nos iba a decir ..que lo que alguna vez fue la huella de un desastre, podría convertirse en el salvavidas de la humanidad en su salto interplanetario...?
Mientras los científicos exploran el potencial de estos hongos, en Chernóbil sigue desarrollandose otra historia curiosa de adaptación: Los perros salvajes que llevan generaciones sobreviviendo en ese entorno radiactivo
Aunque los efectos de la radiación en su ADN todavía no se comprenden del todo, estos animales nos recuerdan a los mortales, como la vida siempre encuentra una forma de persistir incluso en los lugares más inhóspitos
Chernóbil, que ha sido el epicentro de la peor catástrofe nuclear de la historia, sigue albergando vida, y podría tener las claves para los futuros colonos de otros sitios interplanetarios.
... Quizás el destino nos esté enviando un mensaje desde las sombras: la supervivencia puede que no sea solo cuestión de resistir, sino adaptarse
... Quizás en el futuro, cuando los primeros habitantes lleguen a Marte, vivan bajo la sombra de un hongo nacido del peor accidente nuclear de la historia
dejadme un comentario...y hasta la próxima, exploradores de lo imposible!!