En una estancia cargada del aroma añejo de los libros y el crepitar de una vela de dudosa estabilidad, Tarkion, escritor de verbo templado y alma de erudito, posó los dedos sobre las teclas de su recién adquirida máquina de escribir. No era una máquina cualquiera, no. Su armazón de hierro forjado lucía filigranas doradas y regordetes querubines
- Espero que valgas lo que me has costado -murmuró deslizando un papel en el rodillo
Tecleó con la mesura de un orfebre y, trás las primeras lineas, la historia tomó forma: una dama infortunada caminaba sola por la noche...cuando, de las sombras emergió un ser etéreo de miradas vácuas y voz espectral...
Un estruendo en la ventana le hizo alzar la vista. Merche, con el ceño fruncido y un dado en la mano, forcejeaba con la persiana
-Otra vez la condenada suerte me juega en contra!, -farfulló al entrar-. Un uno Tarkion. He sacado un uno y una paloma ha decidido que mi cabeza era el sitio idóneo para descargar sus miserias
Antes de que pudiera ofrecerle un pañuelo, un escalofrío recorrió el aire. Las páginas en la mesa se agitaron como si un ser invisible las hojease con impaciencia. En el umbral, apareció una figura vaporosa de toscos ademanes y mirada severa
-Ohh!! Iluso mortal!- tronó el espectro con la gravedad de quién se ha erigido en guardián de la síntaxis-. Osáis mancillar la lengua cervantina con semejante uso del pretérito!!
Merche se quedó helada, con la mano aún en su melena mancillada por el destino y la biología aviar
Tarkion suspiró con resignación
- Por lo que más quieras espectro pedante. Dime que no has salido de mi historia
- Es vuestra prosa quién me ha convocado. Un párrafo infame bastó para arrancarme de mi descanso eterno
- Vaya Tarkion, ahora invocas espíritus gramaticales? - comentó Finaudita desde el umbral cruzándose de brazos
Merche miró a Finaudita con la desesperación de quien está acostumbrada a que el infortunio le lance un guiño cada cinco minutos. Antes de que pudiera contestar, el dado en su mano rodó por la mesa. Salió un uno
La vela titiló con un resuello agónico. De la máquina, el sonido de las teclas replicó por si solo.
- Tarkion, esa cosa escribe sola? - susurró Merche
El sonido de la máquina se tornó frenético. Una frase quedó grabada en la hoja:
"Alguien llamará a la puerta, y cuando lo haga, lo escrito cobrará forma"
Se miraron con el terror estampado en el rostro. Durante un segundo, el aire se tornó más tenso que un tapiz barroco
entonces...llamaron a la puerta...
La reacción fue inmediata. Merche se cubrió la cabeza, presa de un pánico preventivo. Tarkion quedó inmóvil, y Finaudita, expectante con el espectáculo.
La puerta se abrió con brusquedad. Cabrónidas apareció con un aire de sorna pintado en el rostro
- No quiero interrumpir vuestra tertulia con el más allá, pero hay alguien en los comentarios de la revista diciendo que sus luces parpadean y que en sus pantallas aparecen frases de una historia que aún no se ha publicado
Tarkion palideció. Merche dejó escapar un gemido de resignación
- La próxima vez, quememos el cacharro -concluyó Cabrónidas
La máquina siguió escribiendo...
...y entonces la vela se apagó.
La estancia quedó sumida en una penumbra opaca, solo rota por el sonido mecánico de la máquina, que tecleaba sin descanso. una hoja emergió lentamente del rodillo, y todos se inclinaron para leer....
"No mireis detrás vuestra"
Un escalofrío les recorrió la espalda. El aire se tornó gélido. La medera del suelo crujió, apenas un susurro en la oscuridad. Nadie osó girarse- Tarkiion -murmuró Merche deseando fervientemente que su desventurada suerte fuera solo una broma cósmica. -Dime que esto es un truco barato
- Ojalá pudiera -respondió con palidez
Cabrónidas chasqueó la lengua
- Bueno, supongo que alguie tendrá que mirar
Se miraron los unos a los otros. Estaba claro que el sacrificio iba a recaer en el que tuviera menos aprecio por su cordura.
Cabrónidas dio un paso adelante
- Si mañana no escribo nada...ya sabeis que ha sido un placer
Giró la cabeza...frunció el ceño....
- No hay na...
Un sonido gutural emergió de las sombras...
Las luces parpadearon...
Y la máquina escribió una última línea...
" El capítulo 2 ha comenzado..."
Y ahora qué...? La historia está lejos de terminar. Qué vio cabrónidas? Que fuerza se oculta tras la máquina?...
Si la máquina ya te ha capturado, escribe el siguiente capítulo. Desvela lo que les aguarda en las sombras
...la máquina sigue escribiendo...
...La historia está en vuestras manos...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarOrlando, alma errante de los comentarios imposibles de descifrar...
EliminarEstas seguro de que estás en la entrada correcta o estas escribiendo desde una frecuencia paranormal?
Quizás la máquina haya decidido usarte como medium, pero si estas esperando que amanezca, solo espero que no sea porque algo te susurra al oido desde la penumbra.
En cualquier caso quedate cerca. Nunca se sabe cuando una historia como esta puede necesitar un personaje que se comunique con el servicio de aduanas de una dimension alternativa...
Saludos!!
¡Finil, esto ha sido una absoluta maravilla delirante!
ResponderEliminarNo solo me he metido de lleno en Crónicas de la Máquina Maldita, sino que me he descojonado vivo con varias escenas. Pero hay una que me ha rematado:
“Se miraron los unos a los otros. Estaba claro que el sacrificio iba a recaer en el que tuviera menos aprecio por su cordura.
Cabrónidas dio un paso adelante.”
¡Pero qué joya, por favor! 😂
Esto es para temporada de Black Mirror jajaja
Y qué decir de los regordetes querubines en la máquina, o de esa pobre Merche víctima de las miserias aviares mientras su dado maldito sigue perpetuando su leyenda. ¡Si hasta parece que ya ni le lanza el 1, se lo lanza con recochineo! 😂
Me lo he pasado pipa con la que has montado aquí: humor fino, referencias brillantes, ritmo cinematográfico y esa magia bloguera donde todos somos personajes y lectores a la vez. Te ha quedado redondo… o mejor dicho, hexagonal con numeración siniestra.
¡Un abrazo enorme, Finil! Y cuando empiece el capítulo 2, guarda sitio, que me apunto al caos con tinta y dados incluidos.
jajaja Que te hayas descojonado vivo es la mejor prueba de que el pacto con la máquina ha valido la pena...al menos hasta que decida cobrarse en víctimas. Pero ojo, como te he dicho ahí, lo pone bien clarito en su tinta de destino inevitable: el siguiente capítulo es para que lo escriban otros personajes...así que nada de acomodación espectadoril, que aquí se ha abierto la veda y cada cual decidirá su destino...o el de los demás...según la crueldad narrativa que maneje.
EliminarY por cierto, no te hagas ilusiones con los querubines, que esa fue la que encontré, sin cafetera incorporada. Solo con tendencias paranormales. Pero tiene sus poderes: invocar entes correctores de gramática y decidir a quien le toca la mala suerte. (de momento parece que haya firmado contrato exclusivo con la pobre Merche, porque el dado ya no le lanza unos, se los susurra con recochineo)
Así que ya sabes, tinta en mano, ingenio afilado...y que la máquina dicte sentencia...a ver que acontece en los designios de la siguiente historia...
Finil, me parece un trabajo narrativo intrigante, divertido y con un gran potencial para enganchar al lector. Combina elementos de terror sobrenatural, humor absurdo y un toque interactivo que invita a la participación.
ResponderEliminarDesde el inicio, el texto crea una ambientación vívida con detalles sensoriales como "el aroma añejo de los libros" o "el crepitar de una vela de dudosa estabilidad". Esto te sumerge en la escena y prepara para lo que viene después.
El contraste entre lo sobrenatural y las reacciones cotidianas de los personajes me llama la atención. Por ejemplo, la entrada de Merche con su queja sobre la paloma y el dado ("un uno otra vez") aporta un humor que alivia la tensión sin romper la atmósfera. El espectro gramatical criticando el uso del pretérito es una joya de humor absurdo.
Qué decir precisamente de la elección de nombres bien conocidos por nosotros. Aunque el capítulo es breve, cada personaje tiene su voz. Tarkion es el escritor serio pero resignado, Merche la eterna desafortunada, Finaudita la observadora sarcástica y Cabrónidas el cínico dispuesto a arriesgarse. Esto hace que sean memorables y fáciles de identificar, dentro de un ambiente de recochineo absoluto, claro.
El cierre, que invita a escribir el siguiente capítulo, es un giro brillante. Transformas la historia en algo colaborativo, evocando el espíritu de los juegos de rol, así que, sería un gusto poder participar.
Enhorabuena.
Marcos!! tienes que aparecer. Seras el escrutador de atmósferas decrépitas!!
EliminarMe alegra que hayas percibido el aroma añejo de los libros, el crepitar de las velas y por supuesto mi espectro gramatical, aunque hay cosas más aterradoras que los fantasmas, como un subjuntivo mal empleado jajaja
Pero al grano, que ahí lo pone bien claro: esto no es solo para leer, sino para que los valientes se lancen a escribir su propio capítulo dos. Así que más arrojo, que la máquina no se alimenta sola y necesita nuevas víctimas..digo nuevas historias...
Me encantaría que participaras y trajeras más personajes, más infortunios ...y por qué no...algún fortunio para equilibrar la balanza del destino...o no... que el caos también tiene su encanto. Aunque eso lo decides tu...la máquina...y los dados caprichosos que dictan el sino de los incautos
Así que ya sabes...la máquina aguarda...y nosotros tambien...
Jajajajajajajajajaj, ¡pero bueno! Jajajaja, entro y digo, anda nos va a contar Finil alguna curiosidad sobre la máquina de escribir, jajajaj, y de repente aparece Tarkion y luego yo y para rematar la escena Cabrónidas, jajajajaja. Bueno, y también tú por ahí pululando, como autora que se mete en su propio relato. ¡Buenísimo! Lo que me ha gustado menos es que hasta en los relatos estoy abonada al uno y encima va y me caga un ave en toda la cabeza, ¡mierda! Pues eso, a ver si la mierda me da suerte porque otra cosa ya, no sé yo...
ResponderEliminarDejo a mis compañeros de reparto la creación del capítulo 2, a ver qué va saliendo, jeje, solo pido un poco de compasión para conmigo, bastante es ya en la vida real. Y, a ser posible, muchas risas.
Muchas gracias por este regalo en forma de relato, un placer formar parte de él. Espero su continuación (arrojo el guante a Tarkion o a Cabrónidas).
Un fuerte abrazo. :)
jajaja qué me he reído con la situación, es que tiene guasa, entre lo del dado y los proyectiles aéreos vaya tela jajaja Tranquila, yo me pondré si puedo. Hoy quiero escribir sobre nuestro reto de la imagen (que lo llevo ya avanzado) y después si Cabrónidas no se opone sigo yo con el capítulo 2 de las Crónicas de la máquina maldita y haré justicia contigo. Esa vil paloma tiene los días contados.
Eliminar¡Un abrazo, compañera!
Y gracias por todos estos momentos, me da la vida...sobre todo en días complicados.
Merche..lo siento...lo tuyo es ya una maldición transdimensional. Ni en los relatos te libras del uno ni de las catástrofes aereas...eso si..piensa que pocos son los elegidos para ser protagonistas de la ley de Murphy..yo...por ejemplo...estoy orgullosa de ello (siempre no...pero...)
EliminarTe perdonamos el capítulo dos, pero tarde o temprano, tendras que dejar tu huella en esta historia. Eso si...esperemos que sea con tinta y no lanzando regalitos propios del reino aviar jajajajaja
Desafía al uno Merche...lo que escribas...se cumplirá...
Tarkion no te hagas..que te has reído imaginándote a Merche sacándose plumas del pelo jajajaja
EliminarAquí estamos todos esperando a ver que nos cuentan las plumas justicieras (no las de tu pelo Merche)
La vida ya es bastante seria pero al menos con las risas nos alegramos el camino (aunque sea con un poco de desgracia ajena jajajaja)
¡Hola Finil! Aquí te dejo el segundo capítulo, a ver qué os parece. Imagino que cuando uno termina un capítulo, este puede ser corregido (o no) en cualquier aspecto por los compañeros ¡no?
ResponderEliminarUn abrazo tenebroso.
Me crujen las pestañas por ver lo que pone ahí abajo y ver el diabólico destino que le has dado al segundo capítulo.
EliminarLa máquina no dicta sentencias inamovibles. Esto es un aquelarre narrativo Marcos. Aquí el siguiente puede optar por aceptar tu legado oscuro o seguir retorciéndolo con un tercero..la historia debe continuar...quien sabe hasta donde vamos a llegar?...que ruede el dado y se desate el caos!!!
CRÓNICAS DE LA MÁQUINA MALDITA
ResponderEliminarMarcos emergió de las sombras, arrastrando los pies en un gesto exagerado y con una mueca torcida en la cara.
¡Vaya! —dijo posando una mano sobre un hombro de Merche. Esta dio un respingo que acabó en un involuntario codazo en la boca del estómago de Cabrónidas.
—¡Joder! Mira por favor dónde pones los codos, colega… uff.
—¡Pero si es el escrutador de escrotos!, digo, de atmósferas decrépitas –ironizó Finaudita.
Cabrónidas intentó contener un acceso de risa y eso, unido al dolor punzante de su estómago, le cortó la respiración por unos segundos.
—Bueno, reconozco que has aparecido con brillo propio, el caso es que nos has dado un susto de los que hacen época –indicó Tarkion mientras no perdía de vista la máquina.
—Finaudita dice que de dónde vengo… pues de las brumas, precisamente, que es mi trabajo. Ya sabéis lo que me cuesta entrar en esos lugares del inframundo. El trance por el que debo pasar me obliga a aguantar una enorme presión en la cabeza, así que, si alguien tiene un calmante por ahí…
—¿Y qué has visto en este viaje, Marcos? —preguntó Merche, sin haberse repuesto aún del susto. Miró el dado que reposaba sobre la mesa y lo recogió con un gesto rápido.
–He visto al espectro de figura vaporosa y mirada severa. Está hecho de una materia que imita al plasma, pero no lo es, pues no conduce la corriente eléctrica.
—Y ¿eso qué nos aporta, empollón? —inquirió Cabrónidas mientras miraba a todos lados.
—Le puse una trampa con unos cables de corriente pelados y nada le sucedió. Debemos estar prevenidos contra esta presencia, venga de donde venga.
—A ver, parece que la máquina no ha vuelto a escribir desde la aparición de Marcos –dijo Finaudita acercándose al cacharro de los años veinte del siglo pasado. Miremos si ha escrito algo más.
—Nada, no hay nada –aclaró Tarkion con resignación–. Pero compañeros, la primera frase con la que inicié el escrito es “Una dama infortunada caminaba sola por la noche... cuando, de las sombras emergió un ser etéreo de miradas vacuas y voz espectral”.
La máquina escribió: "Alguien llamará a la puerta, y cuando lo haga, lo escrito cobrará forma". ¿Dónde están el ser etéreo y la dama?
ResponderEliminarTodos buscaron temerosos durante un par de minutos, la sala no era tan grande. El apartamento de Finaudita no deba mucho más de sí.
Marcos se acercó a la máquina y leyó lo que último que figuraba escrito en el papel.
—Pues aquí dice: "No mireis detrás vuestra".
—Detecto dos faltas de ortografía. La primera es que le falta la tilde a la segunda persona del plural (vosotros, vosotras) del verbo "mirar" en el presente de subjuntivo.
Merche corroboró la disertación del escrutador de atmósferas decrépitas.
–Claro, las palabras agudas que terminan en vocal, "s" o "n" llevan tilde. Eso lo sabe todo el mundo.
–La segunda falta es que no se dice “detrás vuestra” sino “detrás de vosotros”. La Real Academia Española (RAE) considera incorrecto el uso de adverbios como "detrás" con posesivos. Por ejemplo, "detrás tuyo" o "detrás mío" son expresiones incorrectas.
—Eso también debería saberlo todo el mundo —añadió Merche.
Un borboteo pareció emerger de la máquina, pero se trataba de la ominosa presencia del espectro gramatical. Finaudita resbaló hacia atrás por la sorpresa y se golpeó con la nuca sobre el borde de una mesa, perdiendo el conocimiento. Tarkion se acercó de inmediato a ella comprobando la gravedad del golpe.
–¡Cómo osáis criticar la calidad de mis palabras! –afirmó el espectro pedante. Este, este ha sido… bueno, un ligero traspié, no cabe duda… eh, no importa, ¡seguid mirando lo que escribe la máquina de las…!
En ese momento sonó el móvil de Cabrónidas.
—¡Redactor, redactor! Tengo que comunicarte que están llegando más comentarios a la web de la revista. Es gente que empieza a ver neblinas en su habitación, no sé qué pasa, está todo el mundo muy revuelto.
Cabrónidas había enrojecido por la tensión del momento, lo que unido al desconcierto general le hizo cabrearse de verdad.
—Mira, no me toques más los coj…
Merche jugueteaba nerviosa con el dado en el bolsillo. En un gesto involuntario, el dado salió disparado y rodó sobre el suelo marcando… un uno.
ResponderEliminarLa vela titiló y el sonido de teclas replicó. Tras unas palabras tecleadas a la velocidad del rayo,
una frase quedó grabada en la hoja: “Mirad detrás de vosotros, Aquí comienza el tercer capítulo…”.
Marcos me parto de la risa!! No se que conjuro ortográfico has hecho pero el fantasma ese pedante ha vuelto, descompuesto y rabioso entre lamentos espectrales y exclamaciones ultraterrenas sobre tildes malditas. Lo has cabreado Marcos!!!
EliminarAhora la máquina escribe sola...esto ya es un poltergeist editorial jajajaja
A ver quien se atreve a seguir esta historia porque ya ha dejado de ser literatura para convertirse en una batalla con el mas allá...
A ver si el siguiente rescata a Finaudita del hostión que todavía quedan muchas almas que arrastrar a este aquelarre...que la máquina siga escribiendo...pero si puede ser..sin mi obituario de por medio...o quizás..pueda aparecer como un ente poderoso...quien sabe?...solo el siguiente valiente que ataque con su pluma..
Muchas gracias Marcos. Me lo estoy pasando como los indios con esta entrada
Finil, que bueno, lo que me he reído imaginando algunas escenas.
ResponderEliminarSe trata de cada uno hacer su versión de capitulo 2 o una historia encadenada?
Buenas Dakota!! Aquí no hay reglas. Lo que te parezca más divertido será lo que escribas...aquí solo hay caos y dados malditos. Puedes aceptar lo que ha dicho Marcos y seguir la historia..o cambiar algo con un giro inesperado...puedes hacer aparecer mas personajes, salvar a Merche...cargarte a Marcos...jajajaja con efectos especiales incluidos si hace falta.
EliminarEs como ls historias encadenadas infantiles de antes pero con eslabones de goma y algún cortocircuito paranormal jajajaja
Adelante...el futuro está en tus manos...capitulo tres...la máquina sigue tecleando...no la oyes....?
Ja, ja, ja, joder, llego tarde, pero algo podremos añadir, si lo que hay al otro lado me deja.:))
ResponderEliminarCabrónidas!! Tarde dice..si esto no ha hecho más que empezar..
EliminarAquí estoy esperando a ver si te conviertes en el señor de la guadaña imaginaria y me mandas al otro barrio o me devuelves a la tertulia..que Marcos me dejó flotando entre dos mundos como alma en pena con la conexión lenta
Si me matas, volveré como espíritu con la mala leche activada por defecto...y si no...prepárate porque voy a exigir café, venganza y una buena trama para seguir con toda esta locura já já
Todos se miraron con espanto mientras la máquina de escribir emitía un suave tintineo. Tarkion dijo en voz alta, mientras la miraba como si fuera un artefacto a punto de explotar, y no de risa: " Que pasará si escribo otra cosa?", mirando a sus amigos con curiosidad y temor. Merche, pensando en su dado, que solo parecía tener unos, respondió: "No lo hagas! Ya ves lo que ha pasado , Finaudita ha perdido el sentido, y no quiero ser la próxima víctima de esta locura" Marcos, con la mirada perdida en el horizonte de la habitación pensó :"la dama infortunada... Y si es ella?Tal vez está atrapada en nuestro mundo y nosotros somos la clave para liberarla.". Cabronidas, que seguía revisando los comentarios del blog dijo muy agitado: "Chicos, en los comentarios cada vez son más los que dicen que están viendo sombras moverse por sus casas. Esto se está descontrolando!". En ese momento la máquina decidió ponerse a escribir ella solita, adornando con sus letras la página en blanco. "La dama infortunada miro atrás y vio lo que nunca debió ver...". Las palabras parecían volar por la habitación creando una tensión palpable. Finaudita, aún sin sentido, comenzó a murmurar en sueños, como si la máquina estuviera convocando su espíritu: " No... No mires atrás...", decía mientras por su rostro pasaban expresiones de miedo y de asombro. Tarkion, sintiendo que el tiempo se agotaba, tomo una decisión: "Voy a escribir algo, asi podremos volver a la normalidad". Con manos firmes escribió: "La dama infortunada se dió la vuelta y sonrió, desvaneciendo la oscuridad que la rodea". De repente un viento helado recorrió la habitación y todos sintieron un escalofrío. La máquina se paró y un silencio absoluto se apoderó del lugar. Merche, con su dado aún aún en su mano, lo lanzó al aire esperando que la suerte cambiara la situación. ."Por favor, que no sea un 1". Pero antes de que pudiera caer, la puerta se abrió de repente, con lo cual todos se volvieron sin poder evitarlo. En el umbral se perfiló una figura etérea que parecía flotar. Era la dama infortunada on una sonrisa en su rostro y un brillo en sus ojos. "Me habéis llamado?", pregunto mientras la habitación se llenaba de un resplandor sobrenatural. Y así, con la cordura en la cuerda floja y la máquina de escribir pendiente de su próximo dictado, el grupo se preparo para enfrentar lo que vendría. Sería la dama su salvación o su perdición?...
ResponderEliminarjajajaja Sus!! Me habéis llamado??...Esta dama infortunada no habrá venido a eclamar nuestras almas no?..El dado de Merche y la máquina de Tarkion están jugando con fuerzas que quizás nunca debieron ser invocadas...
EliminarY si el uno vuelve a aparecer....que los espíritus nos cojan confesados!!
Aquí estamos, con el viento helado, las sombras acechantes y una máquina con más vida propia que la de un escritor...
Ahora la pregunta queda en el aire...seguimos escribiendo en el infernal artefacto...o fingimos que aquí nunc pasó nada...?
jijijijijiji Gracias Sus!! faltó que te metieras en el capítulo!! ya te buscaré yo en las tinieblas..
Me parece estupenda la aportación de Sus. Sigue el hilo perfectamente y crea una alternativa interesante con la aparición de la dama infortunada en escena. Me ha encantado.
EliminarSaludos y gracias por añadir intriga al asunto.
Marcos, el caos de esta historia nos ha atrapado jajajaja.
EliminarSus ha lanzado una piedra (o una pluma maldita) y ahora la dama infortunada nos observa desde el umbral. Nos salvamos o nos condenamos?? ...hoy...antes que caiga la noche..lo sabremos...si no lo contais vosotros....lo cuento yo...